Kit de emergencia
Hay momentos en los que seguir hablando no ayuda. Subimos el tono, repetimos lo mismo, dejamos de escucharnos o terminamos diciendo cosas que no queríamos decir.
Este kit no pretende solucionar el conflicto en cinco minutos.
Te ayuda a descubrir qué necesita esta conversación ahora mismo para no romperse más.
Cuando hay demasiado fuego, seguir hablando no siempre ayuda.
A veces reparar una conversación empieza por algo mucho más sencillo: parar, bajar la intensidad y recordar qué quieres cuidar.
No se trata de rendirse. Se trata de encontrar una forma mejor de volver.
No hace falta resolverlo ahora.
Primero vamos a comprobar qué está pasando, cuánto fuego hay y qué quieres cuidar.
¿Dónde está la conversación?
Elige la opción que más se acerque a lo que está ocurriendo ahora mismo.
¿Cuánto fuego hay ahora mismo?
No estamos midiendo quién tiene razón. Estamos comprobando si este es un buen momento para intentar resolver algo.
Antes de ganar la discusión… ¿qué quieres cuidar?
Elige solo una cosa. No porque las demás no importen, sino porque ahora necesitamos saber dónde poner la energía.
Tu kit para esta conversación.
No necesitas resolverlo todo ahora. A veces el siguiente paso consiste simplemente en dejar de empeorar lo que está ocurriendo.
